sábado, 19 de septiembre de 2015

Bye, bye Abbott!

Aquí no se andan con chiquitas. Esta semana han destituido al primer ministro, Tony Abbott. Los de su propio partido le han venido a decir, "mira chaval, eres un patata-estás despedido". Y, visto y no visto, votaciones en el parlamento, y nuevo primer ministro de Australia: Malcolm Turnbull, que, como dicen algunos colegas, al menos sabe hablar.

Una no sabe como reaccionar ante esto. Por un lado te maravillas por la libertad del propio partido y la autocrítica: Se puede votar en contra y se se puede criticar al propio partido y no pasa nada. Pero luego cuando lo piensas no puedes dejar de preguntarte si es la mejor opción: a ver, la gente no votó a este tío. Voto al otro. Vale que se votan las ideas de un partido, pero si todos reconocemos que se está haciendo mal..¿No sería mejor adelantar las elecciones y ver qué pasa?

sábado, 29 de agosto de 2015

De Broken Hill a Canberra


El outback. Foto de internet, Mundi Mundi Plains.
Broken Hill es una ciudad muy peculiar a mas de 1000 km de Sydney, en la zona que se conoce como el Far West. Sí, el lejano oeste. Es una ciudad minera, situada a las puertas del desierto, que fue fundada en 1883 cuando la compañía "Broken Hill" descubrió zinc y cobre en una zona llamada"el filón". Y desde entonces la ciudad ha ido creciendo. Es muy interesante la zona.  Tan diferente a Sydney. Realmente es otro mundo. ¿Qué? ¿Que qué hacía en Broken Hill? Pues trabajar, mapear los servicios de salud mental de esa zona. Por suerte no fui sola: Cailin y José también vinieron. Y, aunque he de reconocer que a priori me daba una pereza tremenda, al final nos lo pasamos bastante bien: vimos emús, canguros, puestas de sol increíbles, paisajes apocalípticos... en fin, el outback (como llaman los australianos al centro-desierto de Australia) en estado puro. Y una semana después fuimos a Canberra. Viaje relámpago para presentar la utilidad de los atlas en una conferencia (atlas es el proyecto que estamos haciendo aquí). Y menos mal que fue corto porque Canberra no me gusta nada.

sábado, 15 de agosto de 2015

Escapada a Tassie (Tasmania en Australiano)





No, no los hemos visto en vivo...quizás a la próxima!
Hace más o menos 20 días Jordi llegó del trabajo con una sonrisa enorme en la cara. "Ya tengo el horario de los próximos turnos"- me dice. "¿Y?" pregunto yo. "Tengo tres días de fiesta seguidos!". Y empezamos a dar volteretas en el aire y bailar como descosidos. "¿Dónde vamos? ¿Qué hacemos? ¿Uluru?¿NZ? ¿Tasmania?". Empezamos a buscar: el Uluru se descartó rápido- muy caro en esos días; NZ-no, muy poco tiempo... e igual no volvemos; ¿Tasmania? vuelos asequibles, temporada baja, comida rica... venga! pues para Tasmania que nos vamos. Así que pedí los días en el trabajo, y preparamos una escapada de jueves a sábado. Ha sido corto, improvisado, pero muy bonito. Tasmania es muy diferente a lo que hemos visto de Australia hasta el momento. Para que os hagáis una idea, se parece mucho a  Euskadi, pero más, mucho más limpio y salvaje. Y con otra fauna.



domingo, 9 de agosto de 2015

Adam Goodes...y otras cosas

 
Adam Goodes
Adam Goodes es un jugador  aborigen de los  Sydney Swans (cisnes), un equipo de football según normas australianas (esta es la explicación breve: es como el rugby pero el campo es ovalado y con 4 palos en vez de dos)  . Y ha sido el protagonista de las últimas dos semanas en las tertulias y las conversaciones, incluidas las nuestras, cerveceando los viernes. Adam es uno de esos deportistas buenos buenos. Como un Messi. O un Pelé. O cualquier grande. De esos que dan rabia (si no eres de su equipo). Además, es una persona implicada socialmente. Muy activa. Un líder de la comunidad aborigen sin pelos en la lengua. Y encima, en el 2014, fue elegido australiano del año. Lamentablemente ha sido noticia por actitudes racistas de unos pocos (bueno, no tan pocos). Y es que, desde hace un tiempo, cada vez que le pasaban la pelota, los del equipo contrario le silbaban (sólo a él, si el pasaba la pelota a otra persona, a este no le silababan). Y en un partido se cabreó. Y después de marcar un gol, pues hizo una "danza de la guerra" (eh, que es la Haka maroí? que son otras celebraciones de goles?) y desde ese momento aun le abucheaban más (sólo a él). Así que hace dos semanas se plantó y dijo: " esto es racismo-me silban por ser aborigen. Dejo de jugar". Y desde ese momento, se lío parda.  Por suerte, la mayoría de la gente ha apoyado a Adam. De hecho, la semana pasada (sábado 1 de agosto)  en el minuto 7 del tercer tiempo (el lleva el numero 37) la gente se puso de pie y le ovacionó (a pesar de no jugar). Y un montón de jugadores (incluso de diferentes equipos, aborígenes o no aborigen) llevaron la bandera aborigen como brazalete e hicieron "danzas de la guerra".  Ha sido interesante escuchar y leer las diferentes opiniones. Pero algo huele a podrido cuando no se tolera que un jugador aborigen sea tan bueno.... es, otra vez, la historia negra de Australia.


miércoles, 15 de julio de 2015

dumplings con cervezas y ensaimada

Aquí la ensaimada, con choclate, claro.
¿Habéis llorado alguna vez comiendo algo que hacia tiempo que no comíais? Vale, estoy exagerando. Pero casi fue lo que nos pasó por partida doble hace unos días. Momento 1: Paula nos trajo ensaimada de Mallorca, de estrangis, arriesgando su vida (vale, estoy exagerando otra vez) , pasándola por la aduana y sorteando toda clase de preguntas de los 'aduaneros'. Y madre mía. Que rica estaba. Y eso que yo no soy mucho de ensaimada, pero casi lloré de la emoción. Momento 2: después de no se cuantos años volvimos a comer chausson aux pommes, que encontramos en una feria de productos franceses cerca de la Custom House. Y volvimos a, casi,  llorar de gusto. Que cosa la conexión de la comida y la memoria. Es sentir otra vez el olor, el azucar, el sabor de las manzanitas, el crujir del hojaldre  y, en microsegundos, explotan miles de recuerdos en la cabeza: Marta, Barcelona, París... los buenos y los malos tiempos. Y de repente tienes ganas de poder teletrasportarte para tomar unas cañas con los amigos de toda la vida;  y de ir a comer el domingo con la familia  Por suerte, nuevos sabores con nuevos amigos hacen que la morriña sea mas llevadera.