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| He dejado de tomar café, pero no cerveza, aunque sea rara! |
He dejado de tomar café. Con lo buenísimo que está por estos lares. Pero es que me altera demasiado. Incluso el descafeinado. Me tomo un café con leche descafeinado a las 10 de la mañana y pueden ser las 3 de la noche y estoy con los ojos como platos. Dicen que es genético. Puede ser. Así que lo he dejado. Mal que me pese. Desde el viernes pasado. Y ahora estoy que me falta un poquito de energía, esa chispita que te da la cafeína. Pero bueno, al menos duermo, que no podía ser. Higiene básica del sueño. También es verdad que estaba muy nerviosa por el resultado de la beca a la que me presenté... y que no me han dado. Oh! Pero no estoy triste (no es como cuando no me dieron la Sara Borrell que me cabreó sobremanera). Esta vez a los 10 minutos estaba sonriendo, sin quererlo. Son sentimientos agridulces: por un lado no me veía haciendo ese proyecto por 3 años, ya sabéis que no soy muy pro e-Salud, que fue lo que pedí (aunque teóricamente reconozco los beneficios y sé que es el futuro, pero no me apasiona), así que me quité un peso de encima. Pero siempre duelen los rechazos y que te digan "
mira nena, no eres suficientemente buena". Era difícil. Sólo 200 becas para toda Australia y todas las disciplinas (sí, competía con físicos, químicos, literatos, antropólogos, etc...) y no miran a los de salud con buenos ojos, porque salud ya tiene sus propias becas ( a las que no me puedo presentar por no ser australiana :S). En fin! se intentó y fue no.
Que hi farem. Lo bueno de esto es que uno se replantea las cosas y se ponen en perspectiva. La consecuencia a corto plazo: hemos vuelto a aprovechar los fines de semana (y las tardes que estamos juntos), que igual en 9 meses estamos otra vez por allí, y hay que disfrutar esta ciudad!