lunes, 17 de noviembre de 2014

Todos a la Jail!

La foto es de internet
Entrada ultra breve para no perder la costumbre y que no me pase como hace unas semanas. La verdad es que no hay mucho que explicar (bueno os podría explicar tantas cosas aburridas del trabajo, pero no...no os voy a torturar). Lo único que merece la pena es que el jueves hicimos una visita al hospital para personas con problemas mentales que han cometido delitos, que está al lado de la cárcel, en  Malabar. Teníamos una reunión con colegas de allí, y ya de paso, nos enseñaron las instalaciones. Si no fuera por el muro (tan poco tan alto) y por toda la parafernalia al entrar (quítate la corbata, deja aquí el teléfono , fuera bolígrafos), no parecería que estuviéramos en la cárcel. De hecho se parecía un poquito a Sant Joan de Deú. Con sus unidades, el jardín, etc. Las cárceles siempre me provocan sentimientos encontrados, pero al menos aquí, el que nos la enseñó, parecía estar realmente preocupado por los derechos de las personas que estaban ingresadas. Espero que sea verdad. Otra cosa que me llamó la atención es que en las unidades de "bajo peligro" tenían barbacoas...como son estos australianos! Madre mía, que no les falte la barbacoa. El caso es que con esto de ir a la Jail me he acordado mucho de esas partidas de Bang! interminables...a ver si lío a la gente de aqui un dia para jugar.

Y poco más, trabajo, trabajo y más trabajo. Aunque he de reconocer que el viernes me desmadré un poco: ¿sabéis eso tan típico de mi, de "no, no tengo muchas ganas de salir, si sólo voy a tomar una cerveza y me vuelvo"? Pues eran las 17 y volví a la 1. Pero que divertido fue y como me gusta que empiecen a pasarme esas cosas también aquí. ¡A ver si la semana que viene os contamos más cosas!

martes, 11 de noviembre de 2014

Sculpture by the sea (ii)

He dejado de tomar café, pero no cerveza, aunque sea rara!
He dejado de tomar café. Con lo buenísimo que está por estos lares. Pero es que me altera demasiado. Incluso el descafeinado. Me tomo un café con leche descafeinado a las 10 de la mañana y pueden ser las 3 de la noche y estoy con los ojos como platos. Dicen que es genético. Puede ser. Así que lo he dejado. Mal que me pese. Desde el viernes pasado. Y ahora estoy que me falta un poquito de energía, esa chispita que te da la cafeína. Pero bueno, al menos duermo, que no podía ser. Higiene básica del sueño. También es verdad que estaba muy nerviosa por el resultado de la beca a la que me presenté... y que no me han dado. Oh! Pero no estoy triste (no es como cuando no me dieron la Sara Borrell que me cabreó sobremanera). Esta vez a los 10 minutos estaba sonriendo, sin quererlo. Son sentimientos agridulces: por un lado no me veía haciendo ese proyecto por 3 años, ya sabéis que no soy muy pro e-Salud, que fue lo que pedí (aunque teóricamente reconozco los beneficios y sé que es el futuro, pero no me apasiona), así que me quité un peso de encima. Pero  siempre duelen los rechazos y que te digan "mira nena, no eres suficientemente buena". Era difícil. Sólo 200 becas para toda Australia y todas las disciplinas (sí, competía con físicos, químicos, literatos, antropólogos, etc...) y no miran a los de salud con buenos ojos, porque salud ya tiene sus propias becas ( a las que no me puedo presentar por no ser australiana :S). En fin! se intentó y fue no. Que hi farem. Lo bueno de esto es que uno se replantea las cosas y se ponen en perspectiva. La consecuencia a corto plazo: hemos vuelto a aprovechar los fines de semana (y las tardes que estamos juntos), que igual en 9 meses estamos otra vez por allí, y hay que disfrutar esta ciudad!

viernes, 31 de octubre de 2014

Visto y no visto

Alfajores que recargan pilas!



 Octubre se nos ha pasado volando. Ni nos hemos enterado. Parece que fue ayer cuando estabais por aquí, y ya hace más de un mes que nuestros últimos visitantes (mis padres) se fueron. Hemos tenido demasiado trabajo, y poca diversión. Apenas si hemos turisteado o hemos hecho cosas diferentes. Y los fines de semana, en su gran mayoría corrigiendo trabajos (agh! que semestre más duro hemos tenido) o intentando acabar ese tipo de cosas que nunca se acaban. Con la sensación de no avanzar. Y Jordi, pobre, trabajando en un horario horroroso (de 3 a 10 am). Pero bueno, hay que mirar el lado bueno a las cosas, y al menos tenía las tardes libres y hemos podido recuperar esa tan sana costumbre de cervecear juntitos cuando yo salía del trabajo. Así que cosas buenas han habido, aunque pocas. No, no me malinterpretéis, no es que hayan pasado cosas malas. Simplemente es que no ha pasado nada. Ni bueno, ni malo. Sólo trabajo. Por suerte, ahí está nuestro ángel de la guarda mendocino que parece que tiene un sexto sentido para detectar cuando estamos un poquito de bajón, y nos mandó una caja llena de energía positiva, en forma de alfajores. En su honor, nos los fuimos a comer al Observatorio. Para que el efecto positivo se multiplicara por 1000.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Voluntario en la Biennale de Sydney



Creo que ésta es mi segunda entrada como autor. Normalmente escribe Nani porque se le da mejor. Entonces que hago yo escribiendo? -os preguntaréis- Pues porque no me quedan más narices que hacerlo para hablar de mi primera experiencia como voluntario en Sydney, en la Biennale para ser más exactos. Vaaale... Ya sé que hace unos cuantos meses que acabó y me he colgado un poco, pero es que esto de escribir no es lo mío. Que yo hice ciencias puras en BUP, hombre! Y os aviso: es posible que esta entrada me quede un poco larga porque el evento también ha sido largo... Eso si, la experiencia personal ha sido más que buena.

domingo, 5 de octubre de 2014

Sydneando con padres (ii)...de culo y cuesta abajo :D

Jugando al "tres en raya" maorí el primer sábado
¡Vaya! Acabo de ver que ha pasado más de un mes desde la última entrada. ¡Dios mio! ¡Cómo pasa el tiempo!. Parece que fue ayer cuando estábamos paseando por Balmoral, y han pasado ya dos domingos...y hace ya 10 días que mis padres volvieron a Barcelona.Así que, quizás sí, ya va siendo hora de que escriba la crónica. Han sido unos días muy divertidos, con celebraciones capicúas, llenos de risas, comidas maternas deliciosas, bikinis australianos para cenar, momentos y frases épicas, y algún que otro momento dramático. Lo he podido disfrutar muchísimo porque me cogí esos días de vacaciones, aunque, bueno, como estábamos en pleno semestre tuve que estar más pendiente del correo y de los alumnos de lo que me hubiera gustado. Pero estuvo bien, muy bien. No me quejo. Ya os aviso que este post va a ser largo, ya que quiero recordar cada uno de los días que pasamos juntos, y porque ha pasado un mes, y hay muchas cosas que contar.